La vitamina E describe una familia de ocho vitaminas liposolubles. Todos estos compuestos orgánicos actúan como antioxidantes. Solo una forma de vitamina E, el alfa-tocoferol, se encuentra en grandes cantidades en tejidos y sangre humanos. Su cuerpo necesita ingesta regular de vitamina E para mantener su sistema circulatorio y proteger contra las enfermedades causadas por los radicales libres.
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Ingesta diaria
La cantidad diaria recomendada de vitamina E solía ser de 8 mg para las mujeres y 10 mg para los hombres. Sin embargo, estas cantidades fueron aumentadas por la Junta de Alimentos y Nutrición del Instituto de Medicina en 2000. Actualmente, los hombres y mujeres mayores de 14 años deben consumir 15 mg, o 22. 5 IU, de vitamina E todos los días. Si toma suplementos de vitamina E en lugar de consumir la vitamina en su dieta, la RDA aumenta a 33 UI. Las madres que amamantan deben recibir 19 mg, o 28. 5 UI, diariamente, mientras que los bebés y los niños necesitan menos, que van desde 4 a 7 mg respectivamente, o 6 a 9 UI.
La vitamina E y su cuerpo
La función principal del alfa-tocoferol, la única forma de vitamina E que su cuerpo mantiene activamente, es como antioxidante. El nutriente protege contra las sustancias dañinas conocidas como radicales libres que se producen durante el metabolismo normal o ingresan a su cuerpo en contaminantes como los contaminantes y el humo del cigarrillo. La vitamina E evita que los radicales libres dañen las células, ayuda al sistema circulatorio de su cuerpo y contribuye a la cicatrización adecuada de las heridas. Aunque se han realizado estudios sobre el papel de la vitamina E en la disminución del riesgo de cáncer y enfermedad cardiovascular, los resultados aún no son concluyentes.
Fuentes dietéticas
La mejor manera de obtener su ingesta diaria de vitamina E proviene de alimentos naturales en su dieta. Estos incluyen aguacates, germen de trigo, yemas de huevo y productos de granos enteros. La margarina y los aceites vegetales hechos de maíz, semilla de algodón, soja, girasol, cártamo y germen de trigo son algunas de las mejores fuentes de vitamina E. Las nueces y semillas, como las almendras, los cacahuetes y las semillas de girasol, también son ricas en vitamina E. Coma estos alimentos frescos siempre que sea posible, porque la cocción y el almacenamiento pueden destruir parte de su vitamina E.
Precauciones
Los suplementos de vitamina E pueden disminuir la coagulación sanguínea y pueden aumentar el riesgo de sangrado en personas que usan anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios y medicamentos antiinflamatorios. Para los adultos, las megadosis que exceden el límite de seguridad de 1, 500 UI no son aconsejables, y los niños deben tomar incluso menos. Algunas personas pueden tener reacciones a los suplementos de vitamina E, como diarrea, dolor abdominal y náuseas. No tome más de las cantidades recomendadas de vitamina E, y siempre consulte a su médico antes de comenzar cualquier régimen complementario.