Los ácidos grasos Omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados que son importantes para una serie de procesos fisiológicos. El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de los Institutos Nacionales de la Salud señala que la mayoría de los estadounidenses consumen muy pocos ácidos grasos omega-3 y demasiados ácidos grasos omega-6. Una dieta alta en ácidos grasos omega-3 está relacionada con varios beneficios para la salud cardiovascular y puede prevenir enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte entre las mujeres estadounidenses.
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Beneficios cardiovasculares
El consumo de ácidos grasos omega-3 ácido eicosapentaenoico, o EPA, y ácido docosahexaenoico, o DHA, reduce el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. También reduce el riesgo de muerte entre personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes. El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa informa que los ácidos grasos omega-3 reducen los niveles de triglicéridos, reducen la presión arterial y pueden prevenir la aterosclerosis.
Beneficios para mujeres embarazadas
Las mujeres embarazadas y lactantes necesitan consumir ácidos grasos omega-3 para apoyar su propia salud y el crecimiento y desarrollo de su bebé. El DHA es un ácido graso omega-3 que se encuentra a altos niveles en el cerebro y los ojos. Además, un alto consumo de omega-3 puede prevenir la preeclampsia, reducir el riesgo de trabajo de parto prematuro y aumentar el peso al nacer. La American Pregnancy Association señala que los ácidos grasos omega-3 también pueden reducir el riesgo de depresión posparto en las mujeres.
Otros beneficios
Los primeros estudios respaldados por los Institutos Nacionales de la Salud han demostrado que los ácidos grasos omega-3 mejoran los síntomas de la artritis reumatoide al reducir la rigidez y el dolor articular. El trabajo en curso está examinando el papel potencial del omega-3 en el asma, la degeneración neurológica, la diabetes, la enfermedad inflamatoria intestinal, el lupus, la osteoporosis y la prevención del rechazo de órganos. Sin embargo, estos estudios están en curso y aún no han mostrado resultados concluyentes que respalden un vínculo con los ácidos grasos omega-3.
Fuentes
Las mejores fuentes dietéticas de ácidos grasos omega 3 incluyen pescado de agua fría y vísceras. El ácido alfa-linolénico se encuentra en vegetales de hojas verdes, nueces y aceites vegetales como la canola, la soja y la linaza. Las personas que no consumen pescado al menos dos veces por semana pueden necesitar un suplemento de omega-3. Al igual que con cualquier suplemento nuevo, consulte a su proveedor de atención médica antes de tomar omega-3.